Castillo de Montizón

CASTILLO DE MONTIZÓN.-

El castillo de Montizón se localiza al SO de Villamanrique, a una distancia de 6 km., junto al Guadalén. Fue construido por la Orden de Santiago a mediados del s. XIII, con el nombre de Santiago de Montizón o Sant Yagüe. Aunque la mayoría de los autores lo considera de nueva creación, Bázquez apunta la posible preexistencia de una fortaleza de origen árabe, ya que en el año 913, las tropas de Abderramán III procedentes de Córdoba ocupan el castillo de Montizón.

Asimismo, se contemplan fechas diferentes para su edificación. Corchado se fija en la Sexta Bula Confirmatoria de la Orden, dada por Honorio III en 1223, en la que se lee «... castellum S. Jacobo cum suis pertinentis ...». Sin embargo, más bien se refiere a la fortaleza de Exnavejore, que pasó a llamarse Santiago desde su donación a la Orden por Alfonso VIII, recobrando su nombre original para diferenciarlo del nuevo castillo de Montizón. Asimismo, la mayoría de los historiadores fechan su construcción en tiempos del maestre don Pelay Pérez Correa (1242-47), basándose en el pleito establecido entre la Orden y el Concejo de Alcaraz en 1243, en que se hace mención de la iglesia de Sant Iagüe.

Esta fortaleza se convirtió en la posición más avanzada de la Orden de Santiago en el Campo de Montiel, frente a una posible reacción desde el Sur. Sin embargo, el avance de la Reconquista y la ocupación de la zona de Jaén mermó el valor militar y estratégico del castillo, al dominar plazas como Iznatoraf o Vilche.

La pacificación del territorio posibilitó la creación de la Encomienda de Montizón y animó a la Orden a repoblar su entorno. Así prosperó la puebla de Torre de Juan Abad, donde se habían trasladado los habitantes de Eznavejore, que fue abandonado. Por contra, el intento de poblar Montizón fracasó, a pesar de los métodos represivos empleados por Rodrigo Manrique sobre los habitantes de Torre de Juan Abad, a los que obligó a un traslado forzoso hasta la puebla del castillo. Los vecinos de esta localidad en el s. XVI referían así los hechos:

«... y los tuvieron un año en una mazmorra en la fortaleza de Montizón y les daban tan mala vida que de hambre roían suelas de zapatos y lo que les enviaban de comer sus mujeres se los comían los escuderos de la fortaleza ... por los malos tratamientos que los hacian no se poblaba esta villa tanto como podía por no ser vejados de los del castillo que esta una legua ...»

En 1468 Montizón se califica como lugar poblado y con iglesia, pero en 1484 se habla ya del lugar despoblado de Santiago de Montizón.

Por otro lado, el castillo de Montizón no fue escenario de luchas entre cristianos y musulmanes, pero sí lo fue del enfrentamiento entre los Manrique y el Condestable Lucas de Iranzo, a comienzos del último tercio del s. XV. Tras varios sitios sucesivos, en 1467, el castillo pasó a los Manrique, de manera que en 1474 figura como comendador de Montizón el poeta Jorge Manrique.

Por lo que a la fábrica del castillo se refiere, varios son los documentos que ofrecen detallada descripción y nos acercan a su devenir. El más antiguo es una visita fechada en 1478, siendo comendador de Montizón Jorge Manrique, que nos muestra un castillo bien guarnecido y bien dotado, aunque precisa de ligeros retoques en el almenado. El siguiente documento son las Relaciones de Felipe II, fechadas en diciembre de 1575 y referidas a Torre de Juan Abad, que ratifican su buen estado, conservando magníficas estancias y dependencias. Posteriormente, los Libros de Visitas de la Orden recogen dos visitas realizadas en 1604 y 1719, que nos ofrecen una imagen muy diferente del estado del castillo. La primera de ellas revisa una relación de los bienes hallados en su interior con motivo del cese en el cargo de alcaide Juan Morales y su traspaso de poderes a Pedro Gallego, y nos habla de un castillo que sirve aún de residencia, aunque precisa algunas reformas. Sin embargo, en 1719, el castillo está abandonado y con graves señales de deterioro. Continuará así hasta que en 1856 es adquirido en subasta por el Marqués de Villamediana quien, con la intención de transformarlo en residencia y casa de labor, alteró en gran medida sus elementos originales.
La decadencia, pues, del castillo de Montizón tuvo lugar a finales del siglo XVI y, sobre todo, a lo largo del siglo XVII.

Reproducimos, por su interés, la visita de 1478, las descripción de las Relaciones Topográficas y la visita de 1719:
Visita de 1478:

«Fallaron ende por alcayde que tiene la dicha fortalesa por el señor don Gorge comendador de la dicha encomienda a Gonçalo de Contreras. E llegaron a la puerta principal del alvacara, y fallaron buenas puertas con sus cerradura de dentro e su sobrepuerta con su pretil y almenas de cal y canto y vieron la dicha alvacara y a la mano derecha... esta un cavallerizo fecho a colgadiso que va fasta dar en el atajo dello encaramado en que podran caber sesenta cavallos. Esta cubierto de retama y en esta dicha alvacara esta un atajo que va desde un cubo de la masmorra fasta el adarve. Este atajo es de tapias de dos tapias en alto con sus puertas de roble buenas y su cerradura, en que ay dentro de este atajo a la entrada de la mano derecha unas casas en que ay un palaçio encaramado y una cosyna con un establo y delante un portal fecho a colgadiso todo cubierto de teja e madera y en medio esta fecho un palomar muy bueno con syete naves muy pobladas de palomas. Esta cubierto de su teja y madera y con sus puertas e cerraduras todo lo cual fizo el dicho comendador... E esta alvacara primera es de cal y canto con su pretil y almenas y va desde esta puerta primera fasta dar en la torre del omenaje... y en esta alvacara esta una masmorra ... enfrente de la puerta que se dice del Alvaysin.

E luego esta otra puerta que llega a otro çercuito... rodea toda la fortalesa tiene buen muro... bien ancho... e en la una parte esta fecha una bovaeda para caballerisa que podran caber treinta o cuarenta cavallos... todo este muro deste alvaysin esta despretilado y desalmenado ... e estos dichos cubos estan derrotados un tercio de ellos desde antes de la visytaçion pasada y es menester que se pretilasen y almenallos todo el muro...

E luego llegaron a las puertas prinçipales de la dicha fortalesa las cuales son todas chapadas de hierro asy las puertas como el postigo y tiene sus cerraduras buenas y cerrojos... E luego a la entrada de la dicha puerta esta una casa puerta con su sobrepuerta y a la mano derecha desta entrada esta fecha una mesa de yeso para comer la gente y tiene alderredor sus poyos de piedra y yeso para sentar que fizo el dicho comendador de la qual casa puerta sale una puerta frontera de la puerta prinçipal de la fortalesa al cuerpo de la fortaleza y sale otra puerta a mano esquierda a otra boveda en la cual estan pajar y establo.

E luego entrando de la dicha fortalesa a mano esquierda esta un bastimento viejo en el qual ay dos naves sus paredes de cal y canto y sus arcos de ladrillo...

E luego cabe esta boveda esta una casa de despensa ... e encima esta otra boveda alta en que esta fecha una capilla muy devota de Ntra. Sra. Sta. Mª e tiene un altar y encima de eso una red de yeso labrado de maçoneria e un retablo de Nuestra Señora ..., e una sena con una crus dorada de espigas que gano el dicho comendador don Gorge al maestre de Calatrava don Rodrigo Telles Giron en Cibdad Real.

En esta boveda de la capilla esta un apartamiento en que ay un algibe e un çepo y este apartamiento tiene sus puertas buenas con su çerradura e enlusydo, el arco con una ventana enrexada del mismo yeso y en el dicho algibe estan dos brocales de yeso e dos cisternas e en la una ventanal y un cubo y dos pilas de yeso quel dicho comendador fiso.

E delante desta boveda esta un portal cubierto de tela e madera e junto con esto esta otro portal con su puerta de madera y van las aguas destas casas sobre el muro del adarve a caer en el algibe con una cisterna e su puerta de madera y en el muro al cubo de las dichas casas esta una garita fecha privada con su puerta y sobre la puerta de la higuera esta una garita de yeso cubierta de teja e madera...

E luego adelante desde la dicha capilla hasta donde se dise que fue yglesia ay un encasamiento fecho a colgadiso... en que ay un portal que esta delantero de la puerta de la despensa e luego junto a un establo para quatro o cinco bestias y luego una cosyna con su chimenea e su puerta e una casa con un horno lo qual el dicho don Gorje hiso.
E luego a mano derecha de la entrada de la fortalesa esta una boveda grande questa por cosyna en que come la gente en la qual esta un molino de mano y al cabo desta boveda sube una escalera con sus vigas de madera e una sala grande... y l atechumbre della de buena madera blanca açepillada y su teja y antes de la entrada de la dicha sala ay un corredor con sus varandas de pino de la madera y el suelo desta tabla son asy mismo con su alfarxia, las paredes enlusydas de yeso quel dicho comendador mando enlusyr e faser.

A la mano derecha entrando por la puerta de la dicha sala ay otra camara con sus puertas buenas... y atajo el dicho comendador de la dicha sala en la qual esta una ventana... y en esta camara avia otra recamara... y enlusydo con yeso que comendador fiso.

De esta camara sube una escalera al adarve ... sale esta escalera sobre la puerta del hierro e al cubo della fasya el adarve otra puerta ...

E luego delante esta otra recamara con sus puertas y una ventana ... que sale sobre el patio de la dicha casa [roto] avia una chimenea francesa y avia en esta recamara hasta çiento cinquenta fanegas de trigo e esta recamara es doblada que lo fiso todo el dicho comendador.

E luego adelante esta otra recamara..., avia en esta fasta cinquenta fanegas de trigo todo esto hiso el dicho comendador e estan todas las paredes blanqueadas... y los entresuleos de yeso...

En esta recamara avia una escalera de piedra y yeso que sube a dos camaras... avia fasta treynta fanegas de trigo e centeno.

E debajo de un retrete cerca de la puerta del omenaje esta un establo para tres o quatro bestias y antes de la entrada de la... torre del omenaje esta una barrera de cal y canto la qual no esta acabada... tiene portada de cal y canto de arco... es muy buena que dicho comendador fiso.

E luego fueron a la torre del omenaje... y luego esta un patio en que esta un aljibe... e luego esta una casa que se dice casa de las armas en que se fallaron ...

Diez y seis pares de coraças, catorce capaçetes con sus bonetes una celada y un baul, dose capaçetes de gualteras con sus avenfallas, seys ballestas de acero de pie con sus poleas demasyadas, una garrucha de armar, dos ballestas de palo fuerte, una ballesta de hueso, doce paveses nuevos con sus lanças, cinco espingardas con una barrera y dos atacadores, una barjoleta con pelotas y polvora, un trueno de mano, un molde de pelotas, un arca con quinse dosenas de pasadores viscaynos, dos tornos de madera para las ballestas fuertes, un paves de Pontevedra, una gruesa de madecas de bramante, un cantaro de polvora y otro de salitre y un trueno con carreton.

La descripción de la Torre del Homenaje prosigue con:

«... una boveda... avia en ella dos atajos de troxes para pan y çinco tinajas de vino... otra boveda ques bodega... en la qual estan cuarenta tinajas çinco llenas de vino... y dos cueros para vino y una sera de pez ... En el cuerpo desta torre esta un patio... e enmedio un algibe ... y sube deste patio... una escalera a lo alto de la torre e luego ... una boveda grande que anda las dos partes de la torre al derredor en el que el dicho comendador a hecho el aposentamiento siguiente.

...Una sala pequeña e a la mano esquerda... una escalera que abaxa a una cosyna con su chimenea ... hay un entresuelo y sobrecamara, esta todo enlusydo ... y sus suelos de yeso que fiso el dicho comendador ay en este entresuelo ques donde duerme el alcayde una campanilla con que desde su cama despiertan las velas.

A la mano derecha... ay un troxe grande para pan ... dos saleros ... y garvanços ... fasta tres fanegas de sal y una fanegas de garbanços ... seys tocinos.

...Una escalera de madera que sube encima de las dichas bovedas el suelo de las quales esta todo enladrillado. ... ay una cubierta de boveda en que duermen las velas... el adarve de la dicha torre..., un espacio ... y junto con el una garita... En el dicho adarve ay otra garita ... Ay de ancho en lo alto desta dicha torre del omenaje çien pies.

Este castillo todo esta sentado sobre peña tajada cerca del rio Guadalen y las torres del y adarves an menester algunos reparos en algunas partes de se almenar e pretilar...

Ay cerca del rio par del dicho castillo una huerta cercada..., poblada de ortalisas y arboles con una alberca al cabo della de agua natural. Todo lo fiso el comendador.

E avia en la dicha fortalesa veynte pavos y cient gallinas y dose gansos...»

Se desprende fácilmente de la lectura de esta descripción que Jorge Manrique ya introdujo varios cambios en la disposición original de la fortaleza. Algunos de ellos aún se aprecian.

Relaciones de Felipe II. Torre de Juan Abad, 1575:
« ... en el termino desta villa hay un castillo que se dice de Montizon que es l atenencia de don Jeronimo Cabanillas, Comendador de Chiclana y que es casa y en sitio fuerte y tiene una puerta de madera que dicen de la Barbacana y tiene su cerca de cal y canto almenada y por esta cerca y antepecho van a entrar al castillo y antes de entrar en el castillo hay una mazmorra muy grande y se entra a otra puerta, sin puertas y se van a una puerta que se dice del Hierro que es la principal deste castillo y para ir del a la puerta Barbacana a la del Hierro van por entre la muralla del castillo y otra cerca que cae a la Barbacana labrada de cal y canto de grueso de vara y media y por la parte de la Barbacana esta de alto de mas de veinte varas y por dentro de cuatro varas y llevan unas saeteras que salen a la primera puerta de la Barbacana y luego se llega a la puerta de Hierro que esta toda con unas planchas de yerro labradas y es grande y tiene un postigo con buena cerradura y tiene un cerrojo de hierro que pesara una arroba y esta a la parte que se pone el sol y en entrando hay una bóveda pequeña a manera de zaguan y desde el se va por otra puerta sin puertas a otra boveda y a la mano izquierda hay una gran bóveda que sirve de pajar y de alli entran por otra puerta y salen al patio del dicho castillo, el cual es medianmente grande y entrando en este patio a la parte que sale el sol hay una bóveda muy grande bien adornada y la parte un tabique y la mayor parte della sirve de iglesia en que se celebra el culto divino y hay una reja de palo y un altar grande y bien recio y hay dos imagenes grandes de madera que la una es el desclavamiento de la Cruz y la otra de Nuestra Señora del Rosario, todo recado para decir misa y la otra parte de bóveda sirve que por ella se saca agua del algibe que esta debajo desta boveda y tiene dos brocales y la mitad sirve de algibe y la mitad sirve de dispensa y por lo alto esta armado un tejado y debajo este tejado hay un palomar con muchas casillas para las palomas y un apartado para las gallinas y el agua que sale deste texado se coge en unos canelones de madera y por un boqueron entra en el algibe que esta dicho y para subir a el sube por una escalera de piedra y en el patio del dicho castillo junto a esta boveda hay una caballeriza de treinta pesebres con su texado; ha sido el un texado con el otro y hay otro cuarto que se dice la casa del Horno donde hay un horno y poyos donde se pone el pan y hacia donde el sol se pone se sube por una escalera de yeso de cuarenta escalones y hacia el patio va fecho un antepecho de madera con sus verjas bien fechas y en acabando de subir esta escalera hay fecho un boladizo de madera con un antepecho y verjas para tomar el sol y hay una puerta al principio deste voladizo y otra al fin del y por la primera se entra a un aposento muy principal y esta sobre bóveda y por cima es de madera labrada y tejado y una chimenea de cal y canto metida en la pared y a la mano izquierda de esta pieza hay una cuadra muy grande con su zaquicam de madera con una ventana grande y sale al patio partida con un marmolito pequeño y en la puerta primera y principal hay otra ventana grande que cae al patio del castillo y a la mano derecha como entramos a esta pieza hay otra pieza mas pequeña del mismo anchor que el agramel con zaquicam y en esta y en la grande y en la otra habra cien pies de largo y por esta pieza, por una escalera de yeso suben a lo alto del castillo y por alli se puede andar todo el castillo alrededor porque la muralla es ancha y tiene su antepecho de cal y canto con sus almenas y el suelo de ladrillo y en dos esquinas hay dos torres para las centinelas y en entrando por la segunda puerta que esta en el boladizo hay un aposento con una chimenea y mas adentro un dormitorio muy bueno y tornando al patio se entra a una cocina baja que dicen de los Moros y hay una camara de boveda con una tox y dentro della hay un aposentillo para tener cosas de dispensas e yendo el patio adelante se encuentra un antepecho se una puerta a manera de cueba y tiene cuatro salteras que miran al campo y para subir a este antepecho se sube por un puente levadiza y para descender a la puerta desde donde por una escalera de piedra y el trabesano es de madera no grande con un postigo, la cual es para entrar a una torre que esta en el dicho castillo de cal y canto que se dice la Torre del Homenage, la cual esta graciosamente labrada y entrando a esta torre en un patio pequeño que tiene hay enmedio della un algibe pequeño para agua con un brocal y alrededor del dicho patio hay dos puertas la una es de la casa de las armas y la otra es de una bovedila pequeña que paresce haber habido tinaxas y la otra es una boveda grande donde hay unos troxos para trigo y mas adelante en esta misma boveda hay una puerta que entra en un aposentillo a manera de cubo que dicen ser carcel y es muy escuro y pequeño y desde el patio se sube por una escalera de piedra a otra boveda que hay en la dicha torre donde hay una boveda pequeña y a la mano derecha desta boveda hay una puerta y entra a otra boveda la cual es grande y alta y tiene un molinillo de mano y al cabo una trax grande y alrededor de la boveda metido en las paredes unas troxecillas pequeñas para tener harina y de alli se entra por otra puerta de una boveda pequeña donde hay una escalera de palo y por ella se sube a lo mas alto de la torre donde hay otra torrecilla pequeña donde se ponia el, que velaba el castillo y en la primera boveda desta torre a la mano izquierda hay una puerta y entrando por ella se desciende por una escalera y antes que se acabe de descender a la mano izquierda hay una puerta por donde se entra a otra boveda, donde hay una ventana que sale al patio principal del castillo y acabando de descender por la escalera hay una boveda pequeña pequeña con una chimenea y metido en la pared de un aparador muy bien hecho e junto a esta boveda hay un aposento muy bueno y por alli rompido todo el grueso de la muralla y hechas dos ventanas a la parte que sale el sol con sus rexas y desde alli se ve el campo y un rio que pasa junto al castillo que se dice Guadalen y este rio hace mucho ruido aunque es pequeño porque se estrecha alli con dos serrezuelas que se hacen y la una de estas sobre peña viva esta fundado este castillo y hay muchas armas viejas, coseletes, yelmos y cabezas y hay un yelmo muy grande y ballestas de yerro que se arman con torno y ballestas de palo que se arman tambien en con torno y hechapaveses grandes y doce alabardas, arcabucillos pequeños, una culebrina pequeña que esta en un carreton, dos escopetas grandes, que ningun hombre las puede tirar, sino estan puestas sobre algunas que las tengan, otro tirillo puesto en un carretón, muchos cascos de yerro y otros de madera y un cepo de palo y otras muchas armas y tiene una mazmorra grande y a la mano derecha de la puerta de hierro va fecha una cerca hacia donde sale el sol y por de fuera va alto y por de dentro entre el castillo y esta cerca van unas bovedas y hay una tahona muy grande y desbaratada y hay una puerta que sale a una huerta que tiene esta fortaleza y este castillo lo fundo Don Pedro Pela y Correa, Maestre de Santiago y que puso una enrramada de monte para que no se viese fundar, ni lo viesen los moros que estaban en Xoray y hasta que estuvo fecho e quitada la enrramada del monte no se vido e que en este castillo no hay municion.»

Visita de 1719:

«Fundado sobre lo alto de una peña que baña el río Guadalén tiene dos murallas exteriores de piedra peñada y argamasa de más de tres varas de ancho y la primera se extiende por la parte del medio día en declinación por la peña con rebelines a trechos, habiendo desde la primera muralla a la segunda una larga carrera de caballo y al presente se sembrarían alcaíceres en esta distancia y hacia la parte que cae al río tiene un postigo y hacia el norte está más ceñida y entre ella y la segunda muralla hay una bóveda y arcos y ladrillos por donde se baja a otro postigo que sale al río Guadalén..

La segunda muralla es de la misma piedra y argamasa e igual anchura, de suerte que puede andar por encima un carro, y de esta se pasa a una puerta muy fuerte que llaman la “Puerta de Hierro” por donde se entra en un patio redondo en que se manifiesta haber habido en lo antiguo cisterna. Debajo de él en la circunferencia hay cuatro bóvedas fuertes de piedra y ladrillos y luego se entra en la torre que es cuadrada y de gran altura, también de piedra y argamasa con dos cubos en el exterior, en la punta de la peña que cae sobre el río y en el primer suelo de la torre hay una pieza como de treinta pies que parece fue oratorio en el que conserva el altar y señales de cuadros que hubo. Inmediata a esta pieza y de igual piso y longitud hay otra bóveda fuerte y al medio una trampa para bajar a habitación subterránea, que no se reconoció por lo oscura. Luego se sube una escalera en que hay un cuarto de cielo raso con poyos y ventanas de medio cuerpo y de allí arriba no se puede subir por no haber escalera.

En todo el castillo no hay teja, madera, puerta, ventana ni reja, sólo puede servir de habitación de fieras, pero todas las murallas y torres están enteras y sin ruina alguna en la fábrica material y se conservará muchos siglos porque sobre las murallas se ha creado yerba y céspedes que no dan lugar a que los penetren las aguas y la argamasa está más dura que las piedras y no tiene raja alguna.»

Pasamos ahora a analizar el castillo de Montizón en su estado actual.

El castillo de Montizón se levanta majestuoso sobre una masa rocosa con fuerte pendiente -casi vertical- sobre el río, en la margen derecha de la hoz del Guadalén. El propio río sirve de foso natural en sus flancos este y sur.

Su emplazamiento le permite controlar el paso de Montiel hacia Jaén a través de las estribaciones de Sierra Morena.

Cabeza de la Encomienda de Montizón, el castillo cuenta con cuatro recintos sucesivos:

- La cerca de la puebla.
- El antemuro o recinto externo.
- El castillo propiamente dicho.
- La Torre del Homenaje, una fortaleza en sí misma.

La Cerca de La Puebla: la puebla se extendía por el sector oeste, defendida en su flanco sur por una muralla que arranca del crestón rocoso en el que se asienta la Torre del Homenaje. Está construida en mampostería por hiladas y en ella se abría la antigua puerta de acceso al recinto, bajo arco de medio punto rebajado, fabricado en sillares. Desgraciadamente, el abandono y el posterior aterramiento de la zona han provocado que desde el interior tan sólo se aprecien las dovelas próximas a la clave (No obstante, el vano está cegado, como se comprueba desde el exterior).

Esta puerta estaba protegida por dos torres, una de ellas de planta cuadrangular con un frente de 6 metros; hoy está derruida al interior. La otra torre no es más que una cámara poligonal formada por sucesivos quiebros de la muralla, aprovechadas para poner una plataforma de madera 20. De esta torre arranca otro lienzo de muralla, el muro oeste. En su cara interna se adosaban corralizas -actualmente arruinadas aunque se aprecian los arranques de los muros y acumulaciones de material constructivo- y la casa del guarda.

Presenta unas características constructivas análogas, si bien es de mayor altura que la cortina meridional.

Junto a la casa del guarda -en uso- arranca un tercer tramo, el frente norte de la puebla, de gran altura. Terminaba en una puerta, hoy desaparecida, ante la que debió haber un puente levadizo para salvar el desnivel existente. En la actualidad es este el único acceso al castillo. La muralla conserva en esta parte el camino de ronda y la huella de dos saeteras. Finaliza en un remate redondeado.

La parte superior de esta cortina no enlaza con la roca que sirve de base al castillo. Así se evitaba un indeseado acceso desde el camino de ronda al antemuro.

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El antemuro:

El acceso desde la puebla al castillo propiamente dicho se realizaba por una rampa ascendente de doble codo. En el segundo de los codos, al pie del muro oeste de la Torre del Homenaje se localizaba una puerta de ladrillos a las que las Relaciones se referían como «la puerta sin puerta». Actualmente, no existe, y de la liza sólo queda la rampa y una plataforma que domina la puebla constituida en el lugar que ocupaba esa puerta.

Es desde este punto donde arranca el antemuro, que aquí ha perdido prácticamente todo su alzado. Su grosor es de unos 1,80 m. y según las descripciones contaba con varias saeteras. Este frente sirve de antemuro a la entrada principal del castillo, que veremos más adelante.

En su recorrido, el antemuro gira hacia el Este, iniciándose un frente norte, hoy desalmenado, asentado en la roca. La progresiva merma de ésta supone el aumento en altura de la fábrica de la muralla conforme avanzamos por ella.

Al final de este tramo norte se produce un saliente en la línea de la muralla, correspondiendo al interior de dos estancias de unos veinte metros de largo por cinco de ancho. Originalmente estaban cubiertas por bóveda de medio cañón en ladrillo y se accede a ellas a través de un vano bajo arco de medio punto, que ha perdido el revestimiento.

Estas dependencias forman un nuevo ángulo, dando paso al frente oriental. Aquí encontramos un portillo bajo arco de ladrillo hoy cegado. Continua la muralla, que ofrece un progresivo descenso en altura desde este punto hasta su fin, al pie de la esquina sureste de la Torre del Homenaje. Hoy ha perdido buena parte de su alzado, ya que no quedan restos del camino de ronda. Hacia la parte central de este frente encontramos un torreón semicircular con núcleo de cal y canto. Está desmochado y apenas se eleva del muro.

Esta parte del antemuro carece de foso artificial, ya que de por sí la fuerte pendiente del terreno constituye una defensa natural.

Al igual que las defensas de la puebla, el antemuro está construido en mampostería dispuesta en hilada.

El recinto principal:

Al pie de la rampa antes descrita, que sirve de acceso desde la puebla, se levanta la fachada principal del castillo hacia «...donde el sol se pone...», con un muro también de mampostería. En este frente oeste tiene una longitud de 59 metros y en él se conserva hasta el camino de ronda, si bien está desalmenado.

A sus pies se abre la puerta principal con jambas de sillares y dovelas de gran tamaño que conforman un recio arco apuntado. A ambos lados de la puerta los sillares sustituyen a la mampostería como técnica constructiva.

Es el lugar donde se abría «...la puerta de hierro, que está toda con planchas de yerro labradas y es grande, con postigo y con buena cerradura con cerrojo de hierro que pesará una arroba...» que citan las Relaciones21. Esta puerta hoy no existe y en su lugar hay otra de madera, algo deteriorado, de la además que falta una hoja. Asimismo, en esta fachada se abren dos ventanas son reja, que pertenecen a las reformas del s. XIX.

Esta puerta da entrada a una pequeña cámara que, a su vez y a través de otro arco similar sin puerta, da paso a una gran cámara abovedada en ladrillo. Ésta actúa como distribuidor con acceso a dependencias ubicadas a ambos lados y antesala del patio de armas.

Volviendo al exterior, y continuando el frente oeste, doblamos al frente norte que se yergue sobre el antemuro. Es una muralla con un grosor superior a tres metros carente de parapeto y almenas, contó en su tiempo con pequeños torreones en los ángulos -también referidos en las Relaciones Topográficas-, si bien de ellos apenas queda un realce en el muro. En esta zona se combinan sillería y mampostería.

Un nuevo quiebro del muro inicia el frente oriental, que se cierra con la Torre del Homenaje. Hacia la zona central se abre otra puerta se características similares, aunque de tamaño más reducido, a la que hay en el lado oeste, justamente frente a ella. En este caso se trata de un doble arco, con un espacio intermedio que, a modo de pasadizo, nos permite atravesar la cortina oriental. Delante de este portillo se levantaba la torre semicircular, ya arruinada, integrada en el antemuro y que antes hemos analizado.

En la zona del ángulo NO el muro llega a alcanzar un espesor de cinco metros. Al interior se encontraban originariamente el aljibe y la despensa y, sobre ellos, la iglesia. Esta cámara conserva actualmente una cubierta abovedada. En el siglo XIX las obras de reforma supusieron su conversión en establo, aunque se aprecian los agujeros correspondientes a los brocales, que han desaparecido22.

Adosada en su cara externa oeste se localiza la escalera, hoy practicable pero tapiada al final, de acceso al adarve y al palomar, del que sólo se conserva el suelo. Junto a ella se aprecian los vestigios de lo que fueron las caballerizas.

Gran parte de las estancias descritas en la Visita de 1478 y las Relaciones de 1575, que debieron localizarse en esta zona, se han perdido por completo.

Siguiendo el recorrido, a ambos lados del acceso oeste al interior del castillo hay unas estancias con dos alturas destinadas a vivienda y casa de labor, con corrales, si bien su aspecto exterior evidencia el cambio de aspecto que supuso la reforma del siglo pasado, con ventanas y balcones adintelados, que miran al patio de armas. Hoy están abandonadas.

El patio de armas presenta una forma irregular, sirviendo de atrio a la Torre del Homenaje.

La Torre del Homenaje constituye la parte más monumental del castillo. No obstante, las reformas del siglo XIX y la restauración llevada a cabo hace unos años han contribuido en gran medida a desfigurar tanto su estructura interna como su aspecto exterior. Prueba de ello son los grande ventanales y balcones abiertos en sus muros hace siglo y medio.

La torre, también de planta irregular y con una torre cilíndrica en toda su altura en el ángulo SO, se asienta en la roca viva y tiene un perímetro aproximado de 90 metros, siendo el lado más largo el frente norte, correspondiente al patio de armas. Está completa hasta el camino de ronda, pero con un almenado reducido a la mínima expresión.

Todos sus lados, excepción hecha del ángulo que alberga la torre cilíndrica, son rectos, y tienen las aristas redondeadas. Está realizada en mampostería por hiladas.

Al pie de la fachada norte se abre una pequeña puerta, hoy con sus hojas de madera desvencijadas, bajo arco apuntado, con jambas y dovelas realizadas con grandes sillares. Se repite aquí el recerco de sillares que rodea al resto del puertas del recinto principal. Esta puerta da acceso, a través de un estrecho paso ligeramente en pendiente, al patio de la torre, donde originalmente existía un aljibe. Hoy el suelo lo cubre por completo y no hay brocal.
En torno a este patio se organizan varias dependencias abovedadas, cuya distribución actual no coincide con la descrita en los documentos antiguos. La escalera, arruinada por completo, ha sido restaurada, permitiendo el acceso a una segunda planta y, más arriba, a la azotea defensiva.

Actualmente, el Castillo de Montizón presenta un estado de ruina parcial. En líneas generales se conserva en buen estado todo el sistema de recintos defensivos, aunque desalmenados y sin parapeto, además de aquellas zonas que han sido consolidadas y restauradas recientemente. Sin embargo, la mayoría de las torres de vigilancia y dependencias del interior del castillo y la puebla han desaparecido. Además, el estado de abandono en que se encuentra y la falta de civismo de muchos visitantes están contribuyendo al rápido deterioro de este enclave medieval, que afecta incluso a varias de las dependencias internas reformadas en el siglo pasado.

Salvo la de la roca en la que está erigido el castillo, no hay en los alrededores elevaciones que sobresalgan y las existentes son de suaves ondulaciones.
El Castillo de Montizón controlaba uno de los caminos que desde Montiel llevaban hasta Jaén; por aquí transcurría la Vía Hercúlea o Augusta, que desde Cádiz conducía hasta la Tarraconense y hasta Roma.
Castillo imposible de tomar al asalto. Sólo fácil de tomar con prolongados y complicados asedios o por medio de artillería, o por traición de quien o quienes estuviesen en su interior. Sus cimientos, imposible de minarlos, ya que el edificio se levanta sobre roca viva prácticamente imposible de taladrar.

Consta de cuatro recintos sucesivos:

Cercado o muralla de las albacaras (recinto murado en la parte exterior de una fortaleza con la entrada en la plaza y salida al campo y en el cual se solía guardar ganado vacuno y ovino). Se encuentra al Norte y Sur y ligeramente al Sureste y Suroeste.

Segundo cerramiento, que en la zona de albacaras sería segunda muralla y primera en las zonas exentas de tales albacaras. Por la albacara Sur sube una rampa, bastante ancha, siguiendo dirección Oeste- Este; rampa que empieza en lo que fue puerta Oeste con puente levadizo (la única en la actualidad por la que se puede entrar a todo el conjunto amurallado) y que a mitad de su recorrido hace un giro de 360º para seguir ascendiendo hasta llegar a la puerta que da acceso al propio castillo.

El tercer recinto de murallas es el del propio castillo.

Un cuarto cerramiento sería la gran Torre del Homenaje, monumental, consistente, de gruesas y fuertes paredes. La Torre del Homenaje no tiene delante, exteriormente ninguna edificación amurallada, se basta por sí sola al estar levantada, sobre una peña tajada, tan alta y vertical, encima mismo del hondo lecho del río Guadalén.

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Las dependencias más importantes son:

-La puebla o albacara: Ocupa la parte Sur y ligeramente el Sureste y Suroeste, con puerta principal de entrada en el ángulo Sureste de su muralla, defendida por dos torres, una a cada lado de la misma. Hay adosadas en el lado izquierdo diversas edificaciones en ruinas, a excepción de la casa-vivienda del guarda actual de la finca circundante al castillo.
La puerta oeste de la fortaleza es la única utilizable en la actualidad. Este muro es de mampostería por hiladas, bastante homogéneo y muy parecido al sillarejo. Su altura por la parte exterior varía según el nivel del suelo, en una escala de 1 a 3 metros, la altura por la parte exterior es de unos 8 metros, dependiendo asimismo del nivel del terreno.

-Torre del Homenaje: Esta torre por sí sola es un verdadero castillo. Levantada sobre roca viva y verticalmente sobre el río Guadalén. Tal roca fue trabajad en determinados sitios para darle más verticalidad, aprovechando la roca obtenida como material de construcción en distintos lugares de la fortaleza. Planta baja y dos alturas más; la última sin techumbre. Después de las reformas y modificaciones realizadas en ella a través de los tiempos, actualmente es imposible conocer la distribución de sus dependencias primigenias. Sin almenas, que le fueron quitadas. Su frente más largo es el que da al Patio de Armas, con 28 metros de longitud. La parte contraria, con dos fachadas y el saliente redondo con ventanas que las separa, es muy difícil y peligroso de medir, dado que es construcción muy elevada levantada sobre la roca vertical y el río, pero, en todo caso, tienen una longitud notablemente mayor que el frente que da al Patio de Armas. La superficie aproximada de terreno total que ocupa la torre del Homenaje supera los 500 metros cuadrados. Todos sus frentes son rectos, salvo el saliente redondo antes dicho y todos los ángulos tienen forma redondeada. Torre de mampostería por hiladas, las almenas fueron de ladrillo. En la fachada que da al patio de armas está localizada la puerta que da acceso a la torre, de sobre un metro de ancha. Entre sus jambas y su arco apuntado, suman catorce bloques de piedra, diez de gran tamaño y dos algo menores, y alrededor de todos éstos otros grandes sillares formando la portada. El saliente redondo con tres ventanas, correspondientes, una a la planta más baja de la torre y las otras dos, respectivamente, a las plantas primera y segunda.

- El patio: De estructura muy irregular, con tres niveles de altura. El nivel inferior corresponde a la parte Norte; es aquí donde está la iglesia, el aljibe, la despensa, subida al adarve y algunas dependencias de vivienda y servicio hoy desaparecidas. La zona central de este patio es la de nivel intermedio. La de mayor altura es en la que se levanta la Torre del Homenaje. Antiguamente en este nivel más alto y cerca de la Torre existió un puente levadizo, que servía como última defensa para impedir el acceso a la torre.

- Otras dependencias: Con fachadas al patio hay edificios para diferentes usos. Los que fueron iglesia y despensa son los más estropeados. Desde la entrada principal (Puerta de Hierro) hasta la Torre del Homenaje hay, adosados a la muralla Sur un primer edificio de 22,50 m de longitud y 6 m de ancho, hoy casa de labor y almacenes para granos y aperos de labranza. A continuación de ese primer edificio hay otro más pequeño, de 10 m de largo por 4,5 m de ancho, dedicado a corrales. Este conjunto son las edificaciones que se describen en las Relaciones Topográficas de Felipe II. El aljibe grande tiene una altura de 7 metros y es de forma rectangular, con bóveda reforzada por dos arcos, actualmente se entra a él por el boquete abierto en su base para meter ganado. Sobre el aljibe está la cámara abovedada, dividida en dos por un tabique, que era la iglesia mencionada en dichas Relaciones; la parte que se encuentra exactamente encima del aljibe tiene dos huecos en el suelo, en los que estaban los dos brocales (antepechos alrededor de la boca de un pozo para evitar el peligro de caer en él) hoy desparecidos. La parte contigua era la de la iglesia y justo debajo de ésta hay una habitación de considerable tamaño que debió ser la despensa. Esta despensa tiene un ventanuco que da al interior del aljibe, más o menos en la mitad de su altura, que debió ser abierto cuando este aljibe dejó de utilizarse. Todo de mampostería por hiladas, externamente, y de cal y canto su núcleo interno, quedando restos del enlucido, no en la despensa ya que se destina a cobijo par el ganado actualmente. El aljibe no tiene comunicación con el castillo en sí y la creencia generalizada de que fue mazmorra es falsa. Sobre estas edificaciones hubo un palomar. Las caballerizas adosadas por la parte interior de la muralla Noreste del castillo, a la izquierda del patio, según se entra por la Puerta del Hierro, están totalmente arrasadas, sin quedar de ellas ni la más mínima referencia. En el siglo XVI tenían 30 pesebres. De las dependencias situadas encima de las caballerizas nada queda. Tampoco quedan vestigios del horno para el pan.

Tanto en el interior del patio como dispersas por distintos lugares de la fortaleza hay varias tinajas abandonadas, de considerable tamaño y en buen uso.

DATOS HISTÓRICOS: El Castillo de Montizón probablemente fue reconstruido o levantado de nueva planta sobre restos de un castillo anterior entre los años 1240-1275, por el portugués Don Pelayo Pérez Correa, maestre de la Orden de Caballería de Santiago.

Una Bula del Papa Honorio III del año 1223 confirma la propiedad de este castillo a la citada Orden de Caballería, por lo que se deduce que Pelayo lo reconstruyó sobre restos de un castillo precedente.

Entre los años 1212 y 1213, Alfonso VIII había conquistado o reconquistado el territorio comprendido entre las Navas de Tolosa y Alcaraz, en mitad del cual se localiza el Castillo de Montizón; por lo que en ningún momento a partir de los años 1212-1213 estuvo en manos de los musulmanes. Es probable que sí existiese en el lugar una vieja fortaleza musulmana, puesto que en el año 913, los cordobeses ocuparon el castillo después de someter la zona, según dicen BEN ADHARI y el arabista holandés de origen francés, Dozy. Éste afirma que tras este hecho los cordobeses tomaron sin resistencia Mentesa, de lo que puede deducirse que los cordobeses ocuparon la zona y el propio castillo.

Es muy posible que la reconstrucción del castillo o el levantamiento de nueva planta por el citado Pelayo Pérez Correa, fuese debida a que una vez reconquistada la región a los musulmanes por el rey Alfonso VIII surgiese la necesidad de disponer de algunas fortalezas en la zona de frontera cristiano-musulmana, para evitar nuevas invasiones moras. Por esas fechas y seguramente por motivos idénticos, la Orden de Calatrava construyó sobre los pasos desde sus territorios hacia

Andalucía, su fuerte castillo de Calatrava la Nueva. De este modo, entre las dos Órdenes establecían una barrera ante cualquier peligrosa reacción musulmana.

Fue el Castillo asunto de peleas civiles durante los siglos XIV y XV entre las familias del Condestable Lucas de Iranzo y la de Los Manrique.

En el año 1458 muere Garcilaso de la Vega (tío-abuelo del escritor y poeta del mismo nombre) siendo Comendador de Montizón. El rey Enrique IV le entrega la encomienda a un medio hermano de Lucas de Iranzo, un tal Diego Cerezo, en lugar de hacerlo a alguno de los parientes del fallecido. Fue un nombramiento seguramente inoportuno, lo que provocó que los Manrique considerasen oportuno el posesionarse con la Encomienda de Montizón. Debido a esto, en el año 1464, Pedro Manrique y sus parientes los Benavides llevaron a cabo un largo asedio del Castillo, construyendo durante el mismo una fortificación cercana, de la cual aún quedan algunos restos, aun casi imperceptibles en el Cerro del Árbol Ahorcado.

Las tropas de Pedro Manrique y de Los Benavides tuvieron que levantar el asedio y retirarse ante la llegada de tropas en auxilio de los sitiados.

En el año 1466 se produce un nuevo asedio, con los mismos protagonistas y con los mismos resultados finales anteriores. En un tercer asedio, en 1467, la fortaleza se rinde y es en esa fecha cuando Jorge Manrique, buen capitán y excelente y famoso poeta, seguramente uno de los mejores de toda la historia literaria de España, es nombrado Comendador de Montizón, quien de inmediato inicia obras de reforma y consolidación del castillo. Aquí vivió con su esposa Doña Guiomar.

Cuando en la primavera del año 1479 muere Jorge Manrique, en la Encomienda surgen graves problemas entre Luis Manrique , hijo y heredero del poeta y el maestre Alonso de Cárdenas, por la disputa de las rentas de la Encomienda de Montizón y las de la Torre de Juan Abad, llegando a intervenir el papa Sixto IV para acabar el enfrentamiento entre ambos, dándole finalmente la razón a Luís, después de muchos y complicados avatares jurídicos.

En el siglo XVII El Castillo de Montizón dejó de tener funcionalidad y debido a esto entró en un claro periodo de decadencia y deterioro.

En el año 1855 con las leyes desamortizadoras (ley Madoz), el castillo y las tierras circundantes fueron vendidos en pública subasta y su comprador, don Antonio de Lara y Villada, Marqués de Villamedina, hizo en él diversas reformas y modificaciones, tratando de convertirlo en palacio y casa de labor, desfigurando aún más su primitivo estado.

Posteriormente han sido otros los propietarios de este Castillo, hasta llegar a los actuales, la conocida familia del ganadero Don Samuel Flores Romano.

Todas sus defensas están en buenas condiciones de conservación, salvo los que hubiesen tenido de cerramiento la posible albacara de la parte Norte y la de la parte Sur. Las construcciones internas del castillo fueron a lo largo del tiempo modificadas y adaptadas para funciones agrícolas y ganaderas. Las que fueran despensa e iglesia están muy estropeadas y dañadas, mientras que las caballerizas y otras edificaciones están totalmente destruidas. En la Torre del Homenaje la destrucción no ha avanzado tanto debido en parte al grosor de sus muros y la fortaleza de sus techos. La escalera que sube a los tres pisos que la torre tiene fue restaurada en el año 1984, al mismo tiempo que se llevaron a cabo otras restauraciones parciales, para lo cual se cambiaron de lugar baldosas que ahora es imposible determinar exactamente en donde estuvieron colocadas en tiempos anteriores. Actualmente no queda ni una sola almena en toda la fortaleza. El aljibe existente se ha utilizado desde mediados del siglo XX para guardar ganado ovino y la escalera situada junto a lo que fue despensa, que permite la subida al adarve está en muy malas condiciones desuso. Hoy a pesar de los pocos cuidados se sigue manteniendo en pie como la fortaleza medieval mejor conservada del Campo de Montiel.

Fue declarado Monumento Histórico-Artístico de carácter nacional, según Real Decreto 823/1983, de fecha 23 de febrero, publicado en el BOE nº 92, del 18 de abril del mismo año.
Al norte del castillo, a unos 6 Km. de distancia, están los restos de la fortaleza de Eznavexore, el castillo más antiguo de todo el Campo de Montiel; fortificación que fue, según qué tiempos y circunstancias, tanto mora como cristiana. Al noroeste, a 4 ó 5 Km., se halla la Torre de la Higuera. Las tres edificaciones forman un triángulo. 

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Castillo de Montizón

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